3.5.09

Apología del terrorismo (Director's cut y extras)

Es tan simple como la tristeza. Sólo eso. No se me ocurren ya más maquillajes ni motivos. Los motivos no existen, que es lo mismo que decir que los motivos son todos.

Es tan lento como la nostalgia. El freno de mano puesto. Saco de quicio al motor, le pido mucho más de lo que puede dar. De todos modos no es una locura ir despacio si se mira tanto el retrovisor.

Está tan dentro que no pelea con la risa. Le deja hacer y sabe quién ganará. Sabe que será ella la que me esté esperando en casa cuando llegue con ganas de sofá. Mientras la otra, la impostora alegre, se marcha de fiesta con los otros infieles de la ciudad.

Es tan genuina con su brillo mate. Valiente como sólo se puede ser paseando tanta cobardía por los pasillos. Terca como sólo son los que insisten en conseguir lo único que creen merecer... y saben que no lo van a conseguir.

...

No sabría distinguir, en el aire que forma el mundo que está fuera de este avión, las moléculas grises de las del resto. No puedo adivinar en qué momento serán inhaladas por otra futura madre, en el momento de querer serlo. No puedo avisar a otros. No puedo inventar el disolvente de los barnices mates que nos dieron siendo embriones. No puedo compartir lo que no sé. Lo que es tan simple que no se puede saber.

No puedo, siquiera, llevarme bien con ella.

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