26.5.09

Jules & Vincent


Me compré una camiseta.

Me la compré por el diseño del pecho. Un dibujo. Dos tipos apuntando con sus pistolas. En blanco y negro. Seguro que es muy cool.

Pero me la compré y no me fijé en un detalle. Ahora, cada vez que me miro en el espejo (qué poco me gustan los espejos y cuántos espejos hay por todos lados), sus pistolas me apuntan a mí.

Vaya.

Lo fuerte es que, al menos hoy, he pensado que no les faltarían motivos para apretar el gatillo.

Supongo que no quieren estropear la camiseta.

Una suerte.

1 veces han pensado lo mismo:

Princess Valium dijo...

Con un poco de suerte un revelación, una intervención divina, frenaría sus balas y tendrías que dejarlo todo para ir a predicar por ahi...